Blog bilingüe (catalán - Castellano) sobre mis aventuras, mis reflexiones y temas de actualidad, especialmente centrados en Oriente Medio y en la desinformación existente acerca de Israel.

Blog bilingüe castellà-català sobre les meves aventures, reflexions i altres temes d´actualitat, especialment centrat en l´Orient Mitjà i en la desinformació existent als nostres mitjans sobre Israel.

Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Xavisme. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Xavisme. Mostrar tots els missatges

divendres, 15 de maig del 2009

La revolución cultural bolivariana -- La revolució cultural bolivariana

Estimados lectores:
Hace casi dos años, a finales de Octubre del 2007, le dije a unos amigos que Hugo Chávez estaba minando la democracia en Venezuela y que su objetivo era apoltronarse en el poder. Mi comentario, en aquellos momentos, levantó recelos y miradas de escépticismo. Mis colegas insinuaron que estaba influenciado por la propaganda de la administración Bush, que, según ellos, pretendía demonizar al mandatario venezolano. No voy a negar que Bush exagerase con Chávez. Ahí están sus errores de análisis con el arsenal bélico que supuestamente tenía Saddam Hussein y el régimen baazista iraquí. Sin embargo, sigo creyendo que Hugo Chávez intenta minar la democracia y consolidarse en el poder. Una vez haya conseguido eso, es posible que liquide totalmente el sistema democrático e instale la dictadura del proletariado en el país caribeño. De entrada, sus pasos apuntan en esa dirección. Miren sino la revolución cultural que está gestando.
PD - Lo que me ha hecho más gracia (por la estupidez de la idea) es lo del Socialismo de Jesús. Que manía con ver a ese hombre como un socialista, cuando en realidad posiblemente su movimiento era de carácter pietista, muy influido por la Tzedaká, y con un tono mutual de apoyo a los grupos más desprotegidos de la sociedad, como los pobres.
En català: fà gairebé dos anys, al Octubre del 2007, en una xerrada amb els amics vaig dir-los que en Hugo Chávez estava minant la democracia a Veneçuela amb la finalitat d´apoltronar-se al poder. Les seves respostes van ser mirades d´escepticisme. No em sopren. Com que els meus amics precisament no sentíen simpàtia per la administració Bush, seguint la teoría del enemic del meu enemic és el meu amic, van defensar a Chávez, dient-me que possiblement jo estava exagerant i que l´administració Bush buscava demonitzar-lo. Tant de bó tot fós tan sencill. Jo no dic que Bush no hagués exagerat, però les actuacions d´en Hugo Chávez als darrers anys em mostren que el seu objectiu és consolidar-se al poder costi el costi. Un cop ho hagi aconseguit, possiblement elimini totalment el joc demòcratic per a instaurar la dictadura del proletariat. Al menys, això és el que jo dedueixo de les seves darreres actuacions, com per exemple aquesta.
PD - Una de les coses que més gracia m´ha fet és la obsessió de presentar a Jesús com un socialista, quan aquest home, en realitat, devia liderar un moviment pietista, molt influit per les idees de la Tzedaká, de suport als pobres i als sectors més dèbils de la societat. En fi... pobres nens veneçolans.

dimarts, 24 de febrer del 2009

Chávez, una década después -- Chávez una decada després

Estimados lectores:
Normalmente no suelo hacerlo, pero este artículo de Kevin Casas - Zamora, publicado en la web Project Syndicate, sobre los diez años de Chavismo en Venezuela me parece de lectura obligatoria. Por tanto, a continuación, paso a reproducirlo integramente.
En català: encara que no acostumo a fer-ho, la lectura d´aquest article d´en Kevin Casas Zamora, publicat a Project Syndicate, sobre els deu anys de Xavisme a Venezuela, em sembla obligatòria. Per tant, a continuació, reprodue¡xo l´article integrament en llengua castellana.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Chávez Una década después.
Autor: Kevin Casas - Zamora.
Fuente -- Font: Project Syndicate.
Debimos saber que algo andaba mal cuando el 2 de febrero de 1999 Hugo Chávez selló su ascenso a la Presidencia de Venezuela declarando que juraba sobre “esta moribunda constitución”. La “moribunda”, como a partir de ahí quedó bautizada, había hecho posibles 8 transiciones pacíficas del poder en el país y el pleno funcionamiento de un régimen de partidos políticos y libertades individuales. Cierto es que en ese período Venezuela produjo tanta corrupción e irresponsabilidad política como barriles de petróleo, pero en el balance final había sido, políticamente hablando, un país bastante mejor al promedio latinoamericano. No era Suiza, pero sí, ciertamente, una democracia genuina.

Ya no. Pese a la obsesiva celebración de elecciones –un elemento necesario para la existencia de un sistema democrático, pero no equivalente a él—, el legado de la primera década del chavismo consiste, ante todo, en la devastación de la institucionalidad democrática. Elegido en olor de multitudes para sanear los vicios del sistema político que le precedió, el Comandante optó por tirar el agua sucia de la tina con el bebé adentro. Desapareció el sistema político anterior, incluidos el ambiente de tolerancia a las ideas ajenas y los controles sobre el ejercicio del poder, pero no murieron sus vicios, en particular la demagogia y la venalidad, hoy peores que nunca. Al igual que hace 10 años, Venezuela, que alguna vez fue uno de los destinos preferidos por los migrantes del planeta, continúa subdesarrollándose a toda prisa.
El legado de Chávez se encuentra también, y acaso fundamentalmente, en el oxígeno insuflado a algunas ideas perniciosas, que han sido, por mucho tiempo, carlancas que impiden el desarrollo político y económico de América Latina.

En primer lugar, la noción de que la búsqueda de la justicia social demanda el abandono de la vía reformista y de las formas democráticas “burguesas”, en favor de una supuesta democracia “real”, nacida en el fuego purificador de la revolución y en los sueños milenarios del caudillo. No hay tal. La revolución chavista tiene a su haber logros importantes en la reducción de la pobreza y la desigualdad, aunque dudosamente sostenibles y teñidos por las peores prácticas asistencialistas. Esos logros también los tienen, casi en la misma proporción, países como Chile o Brasil, que no han renegado de la separación de poderes, de la pluralidad política o la libertad de prensa, y que no han tenido, tampoco, una inyección de más de 300.000 millones de petrodólares en una década. Más importante aún, pese al incesante revisionismo histórico, no debe olvidarse que entre 1950 y 1980, Venezuela misma fue capaz de reducir la pobreza extrema de 43% de su población a 8%, una de las cifras más bajas de América Latina. Y lo hizo en democracia y en libertad.

En segundo lugar está la idea de que los males de América Latina son, invariablemente, culpa de otros. Es esta la perniciosa narrativa de victimización –aún tan popular en las universidades públicas de la región—contra la que con tanta elocuencia predicó otro venezolano, Carlos Rangel, antes de morir a destiempo. Es obvio que ni el sistema tributario famélico, ni la educación de mala calidad, ni la corrupción rampante, ni la criminalidad desbocada, ni la debilidad de las instituciones, todo aquello, en suma, en lo que Venezuela camina mal aun para los reducidos estándares de América Latina, son culpa del imperialismo norteamericano. En particular esto último. Que Hugo Chávez declare moribunda una constitución legítima o que diga “L’état c’est moi” y decrete, al mejor estilo de Trujillo, un feriado nacional para celebrar su ascenso al poder, son muestras más que elocuentes de un raquitismo institucional enteramente criollo, que basta y sobra para condenar a cualquier país al noveno círculo de la miseria.

Ninguna de esas ideas prolifera, claro está, en una nación satisfecha. Es ahí dónde la experiencia venezolana le habla a toda América Latina. La combinación de crecimiento económico (ahora en retirada por la crisis) y atroces niveles de desigualdad y segmentación social, seguirá generando la misma suma de expectativas insatisfechas y resentimientos sociales que hizo posible la llegada de Chávez al poder en Venezuela. Mientras las democracias latinoamericanas no tomen en serio la tarea de reducir la desigualdad y crear sociedades más integradas por las oportunidades, seguirán viviendo peligrosamente, cortejando un desastre que tarde o temprano llegará. Evitar este desenlace requiere abandonar creencias, tan adormecedoras como reaccionarias, como la de que, mientras se reduzca la pobreza, no importa lo que suceda con la desigualdad o que es posible aspirar al desarrollo humano sin crear sistemas tributarios modernos y progresivos.

Si la celebración de 10 años de chavismo sirve como un recordatorio de los peligros que acechan a las democracias injustas –sobre todo ahora que se acerca un nuevo ciclo electoral en la región—, de algo habrá servido el desolador itinerario recorrido por Venezuela. Dicen que la letra con sangre entra. En América Latina, no estoy seguro.
Kevin Casas Zamora, ex-Vice Presidente y ex Ministro de Planificación Nacional y Política Económica de Costa Rica (2006-2007), es Investigador Asociado en Política Exterior del Brookings Institution, en Washington, DC.

dilluns, 16 de febrer del 2009

Liquidando la democracia en nombre del pueblo -- Liquidant la democracia en nom del poble

Esto es lo que está logrando el aspirante a dictador venezolano, Hugo Chávez, que, con su victoria de ayer en el referendum, ha logrado vía libre para presentarse a la reelección en las próximas elecciones del 2012.

En català: això és el que està aconseguint l´aspirant a dictador veneçolà, Hugo Chávez, que amb la seva victoria d´ahir al referendum, ha aconseguit via lliure per a presentar-se a la reelecció sempre que vulgui, com per exemple a les próximes eleccions del 2012.

dimarts, 8 d’abril del 2008

La tercera colonización de sudámerica.

Hace unos meses, a finales de Noviembre, cuando se produjo el escándalo del Rey con Hugo Chávez, tuve una discusión con un amigo mío acerca del tema. Ambos coincidimos en la crítica al hecho de que el monarca se saltó el protocolo pero no nos pusimos de acuerdo acerca del presidente venezolano. En efecto, mi amigo siente simpatía por Chávez y cuando yo lo critico pues ya pone su característica cara escéptica, como dando a entender que mis críticas están influenciadas por la propaganda estadounidense que trata de demonizarle.
He de confesar que al principio me caía simpático porque me hacían gracia muchas de las tonterias que decía en su programa "Aló Presidente" y creo que algunas iniciativas emprendidas por su gobierno, como la organización de comités populares de autogestión, si pueden ser positivas para las clases más desfavorecidas de Venezuela. Pero, en realidad, la política de su gobierno me parece mucho más próxima a la de los regímenes personalistas- populistas, como por ejemplo el de Perón en la Argentina, que a una política verdaderamente de izquierdas y progresista.

Uno de los aspectos que más me inquietan del gobierno de Hugo Chávez es su política expansionista en America Latina. El apoyo a las FARC, la creación del ALBA, la financiación de las campañas electorales de Ollanta Humala en Perú, Daniel Ortega en Nicaragua, Evo Morales en Bolivia o incluso Cristina Kirchner en Argentina son una buena muestra de ese expansionismo bolivariano.

Precisamente, mi paisana Pilar Rahola, en un artículo publicado en su web, nos habla del expansionismo de la llamada "Revolución Bolivariana" por America Latina. Aconsejo encarecidamente su lectura. Lo podéis leer aquí.


En català: Un dels meus millors amics de Granada és un fervent seguidor del president veneçolà Hugo Chávez i de la seva "revolución bolivariana". Quan, a finals de Novembre, va ocorrer l´incident entre Chávez i el rei, el meu col.lega és va posicionar descaradament a favor del president veneçolà e inclús va arribar a buscar en un diccionari la paraula feixista per a veure si d´alguna manera o altra se la podía aplicar al ex - president Aznar.

Tots dos vam estar d´acord amb la crítica a l´actuació del rei, que va saltar-se totalment el protòcol. Però jo no vec a Hugo Chávez amb tants bons ulls. He de reconèixer que, al principi, em queia simpàtic per les rucades que deia al seu programa "Aló Presidente" però la seva política sempre m´ha semblat més pròxima a la dels règims personalistes - populistes, com per exemple el de Perón a l´Argentina, que a la d´un govern d´esquerres.

Un dels aspectes que més m´inquieten de la seva política són els seus esforços - finançats amb els petrodòlars - per a expandir la "revolución bolivariana" per America Llatina. Precisament, a la web de Pilar Rahola he trobat un interessant article on es tracta aquest tema. Recomano la seva lectura. El podeu llegir aquí.

Arxiu del blog